Oración Oh Dios de infinita bondad, que para remedio de todos los males nos diste a tu Unigénito, cuyo solo nombe de Jesús es ya nuestro consuelo; por Él te suplicamos nos oigas propicio, concediéndonos el perdón de nuestros pecados y las gracias que humildmente te pedimos, por los méritos del mismo Jesucristo, Señor nuestro, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.